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jueves, 19 de mayo de 2022

[BMJ] Infografía de la actualización de la Guía NICE para el tratamiento de la DM2

 Estimados compañeros



Traemos hoy una de esas cosas que, cuando las vemos, hacen que se nos pongan los ojos como platos: una infografía espectacular que resume las recomendaciones de la Guía NICE para el tratamiento de la DM2.

Si siempre decimos que nos gusta convertir este blog en una especie e "caja de herramientas" que os pueda ser útil en vuestro trabajo diario, lo de hoy es como una llave Allen para montar una cómoda de IKEA.


No es casualidad que de forma recurrente publiquemos recomendaciones de las Guías NICE. Ya sabéis que todas las Guías NO son iguales (recomendamos, para poner a más de uno en su sitio, sobre todo a más de una "ADA madrina", que leáis este post).

Hasta pronto; nos leemos.....

viernes, 2 de febrero de 2018

Actualización de las Guías de HTA (AHA 2017)


Estimados compañeros

Este viernes la encargada de redactar la entrada ha sido nuestra compañera Manuela Moreno Santa María, residente de Farmacia del Hospital Costa del Sol, que ha estado una temporada con nosotros. Esperamos que disfrutéis con la lectura y paséis un estupendo fin de semana.


Al igual que otras páginas y blogs de información, hacemos referencia en estos días a las últimas novedades publicadas sobre la actualización de las Guías para la Prevención, Detección, Evaluación y Manejo de la hipertensión arterial en adultos, y los comentarios más destacados al respecto.

Recogemos los puntos principales del consenso de opiniones de expertos, principalmente en relación a la definición de hipertensión, los nuevos rangos para la clasificación y el nuevo objetivo en el tratamiento.

- Dentro de las recomendaciones emitidas, a la hora del diagnóstico se modifican los valores para los rangos de los distintos grupos (grado de evidencia moderado).


Presión arterial normal
<120/ 80 mmHg
Hipertensión grado I
130-139/ 80-89 mmHg
Hipertensión grado II
mayor o igual a 140/ 90mmHg


No se establece el grado de Prehipertensión, sino hablamos en el caso de estas nuevas guías de elevación de la presión arterial para valores entre 120-129 mmHg de presión sistólica.

Estrechamente ligado a los nuevos rangos establecidos, se comenta también la relevancia de llevar a cabo una correcta medición de la tensión. Dentro de las recomendaciones ofrecidas encontramos la importancia de la monitorización de la tensión fuera de la consulta médica para evitar condicionantes y asegurar y confirmar un buen diagnóstico.

Una vez establecido el diagnóstico, previo a la introducción directa al tratamiento farmacológico de la patología, se destaca la efectividad de muchos tratamientos NO farmacológicos en la disminución de la tensión arterial, útil tanto para la prevención como para el manejo de los casos leves de hipertensión en adultos (alto grado de evidencia).

A la hora de marcar las pautas adecuadas de tratamiento farmacológico, se indica tratamiento en pacientes con enfermedad cardiovascular o riesgo de sufrir un evento cardiovascular en 10 años mayor al 10% con presión sistólica mayor o igual a 130 mmHg, o presión diastólica mayor o igual a 80 mmHg (alto grado de evidencia para presión sistólica, opinión de expertos para diastólica)

En aquellos pacientes sin historia previa de enfermedad cardiovascular y con un riesgo de sufrir un evento cardiovascular menor al 10 %, el tratamiento antihipertensivo se recomienda en aquellos casos con cifras de presión sistólica mayor o igual a 140 mmHg o diastólica mayor o igual a 90 mmHg (recomendación fuerte, bajo grado de evidencia)

El objetivo de tensión arterial con el tratamiento farmacológico será:

- En pacientes con enfermedad cardiovascular o riesgo de evento cardiovascular aterosclerótico mayor o igual a 10%, se recomienda un objetivo de tensión menor de 130/80 mmHg. ( recomendación fuerte; grado de evidencia moderado para valor de sistólica, opinión de expertos para diastólica)

- En pacientes de bajo riesgo, también se considera objetivo razonable cifras inferiores a 130/80 mmHg.

- Pacientes con comorbilidades específicas, tales como diabetes, enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca, arteriopatía periférica o cardiopatía isquémica, coincide con las cifras descritas.

Por tanto, destaca la bajada del objetivo de tratamiento a 130 mmHg para pacientes hipertensos, según apuntan algunos autores, motivados por los resultados del estudio SPRINT y otros trabajos publicados. Esto ha levantado ciertas discusiones y críticas de aquellos que consideran aún la referencia de JNC8 como más adecuada (no un objetivo tan agresivo que conduzca a una sobremedicación, un mayor número de eventos adversos y un aumento en el gasto de recursos sanitarios).

Para el tratamiento farmacológico, como agentes de primera línea se recomiendan los diuréticos tiazídicos, los antagonistas de los canales de calcio, los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o los antagonistas de de angotensina II (ARA II) (alto grado de evidencia). En pacientes con hipertensión arterial grado II y una tensión arterial media de más de 20/10 mmHG por encima del objetivo, debería iniciarse la terapia farmacológica con dos agentes de primera línea de distinta clase (opinión de expertos).

  


lunes, 16 de enero de 2017

GPC para el tratamiento de la Psicosis y la Esquizofrenia. Manejo en Atención Primaria y en Salud Mental. Enviada el 03/06/2016

Estimados compañeros
Este viernes queremos llamar vuestra atención sobre la publicación de  una nueva GPC para el tratamiento de la Psicosis y la Esquizofrenia. Manejo en Atención Primaria y en Salud Mental

Esta guía ha sido realizada por profesionales de la UGC de Salud Mental del Hospital Regional de Málaga, fruto de la traducción del contenido de la Guía NICE para la Psicosis y la Esquizofrenia publicada en 2014.

Además de haberse estructurado de una forma más accesible que la versión original, añadiéndose algoritmos de decisión, se ha ampliado y actualizado la información farmacológica y se han incluido como anexos recomendaciones sobre la experiencia de los usuarios adultos en los servicios de salud mental, así como indicadores de calidad.

Siguiendo la metodología ADAPTE, la siguiente fase en el proceso de adaptación será su evaluación por parte de los agentes locales implicados (usuarios, cuidadores y profesionales), dado que en esta guía una parte importante de las recomendaciones implican cierta reorganización de los servicios. Este proceso, junto con la actualización bibliográfica, permitirá identificar y jerarquizar áreas de mejora en la atención a la psicosis, que sin duda enriquecerá la futura actualización del PAI Trastorno Mental Grave.